¿Has notado que tu hijo tiene más dificultades que otros para aprender a leer y escribir? ¿No parece recordar el alfabeto y pasa horas intentando leer un par de palabras, mientras que tus esfuerzos por solucionar la situación solo generan estrés para ambos? Lo más probable es que tu hijo tenga dislexia.
Pero no te desanimes. En este artículo, explicaremos qué es este trastorno y qué puedes hacer para ayudar a tu hijo a aprender a leer y escribir tan bien como sus compañeros.
Ponte cómodo y comencemos.
Dislexia: ¿una enfermedad o algo normal?
Primero, entendamos cómo funciona el cerebro de una persona con dislexia. Sabes que nuestro cerebro está compuesto por hemisferios izquierdo y derecho. El izquierdo es responsable de la lógica, el lenguaje, el habla, la lectura, los números, la secuencia y la racionalidad. El derecho es responsable de la imaginación, la intuición, las emociones, las imágenes y el pensamiento espacial.
En las personas con dislexia, el hemisferio derecho y el lóbulo frontal están más activos. Esto les dificulta concentrarse en las letras, unirlas en sílabas y palabras, y comprender el significado de lo que leen.
Para estos niños, las letras en las palabras parecen ganchos y se recuerdan como imágenes. Es decir, para que un disléxico aprenda una palabra y la asocie con un significado, debe memorizar la imagen de los ganchos en los detalles más finos. Luego adivina qué podría estar escrito allí. Como resultado, la lectura se convierte en tortura y requiere mucho esfuerzo y tiempo.
¿Se puede considerar la dislexia como algo normal? Por un lado, no, porque dificulta el desarrollo normal. Pero por otro lado, los disléxicos son niños completamente normales que, fuera del aprendizaje, no se diferencian de sus compañeros. Su cerebro simplemente funciona de manera diferente.
Además, entre los disléxicos hay muchos genios y personas destacadas. Prueba de ello son nombres como Marilyn Monroe, Albert Einstein, Walt Disney, Hans Christian Andersen, Vladimir Mayakovsky, Quentin Tarantino y varios otros.
Podrías pensar: "¿Cómo pueden las personas con trastornos de lectura y escritura convertirse en famosos escritores, actores y directores?" Desde un punto de vista lógico, es difícil de creer. Pero en realidad, ocurre porque los disléxicos compensan muy bien sus deficiencias en la vida. Son más diligentes y determinados que las personas comunes porque quieren demostrarle a sí mismos y al mundo que no son peores que los demás. Y como ya hemos dicho, porque su cerebro funciona de manera diferente.
Sí, por supuesto, entendemos que esto no hace que las cosas sean más fáciles para ti. Después de todo, el niño se queda atrás en la escuela, enfrenta burlas de sus compañeros y presión de los maestros. Su autoestima baja y se vuelve más retraído.
Por lo tanto, cuanto antes comiences a actuar, más fácil será para tu hijo en el futuro.
Síntomas y causas de los trastornos de lectura y escritura en niños
Por supuesto, es bastante difícil identificar la dislexia en un niño pequeño. Los trastornos se hacen evidentes cuando el niño comienza a prepararse para la escuela o ya está en primer grado.
Estos son los principales síntomas que indican dislexia:
- el niño no puede reconocer letras que supuestamente ha aprendido;
- al leer, cambia las letras en las palabras;
- salta de línea en línea;
- adivina más de lo que lee;
- escribe como en un espejo;
- no distingue la izquierda de la derecha;
- no comprende las reglas y comete muchos errores en las palabras;
- comete errores incluso al copiar;
- se distrae en clase y no entiende lo que dice el maestro.
Sin embargo, la presencia de uno o dos signos no significa que necesariamente aparecerán otros. Todo es individual. Pero incluso si solo está presente un síntoma, no debes relajarte.
CAUSAS DE LA DISLEXIA:
Probablemente te estés preguntando: "¿Por qué nos pasó esto? ¿Qué pudo haber llevado a estos trastornos?" Intentemos responder tus preguntas. Pero tendrás que esforzar tu memoria y recordar el pasado.
1. Herencia
Puede que ni siquiera lo sepas. Pero si alguien en tu familia o en la de tu pareja sufrió de dislexia, puede transmitirse a través de varias generaciones.
2. Problemas durante el embarazo y el parto
Aquí hay varias posibilidades: infección durante el embarazo, desprendimiento de placenta, anemia, embarazo postérmino, enredamiento del cordón umbilical durante el parto, etc. Por lo general, las consecuencias de estos problemas se manifiestan con el tiempo.
3. Fumar, alcohol o consumo de drogas antes o durante el embarazo
Todos saben que el embarazo debe planificarse. Y todos saben que al menos seis meses antes de la concepción, se deben abandonar todos los malos hábitos y someterse a un examen médico completo. Pero, ¿todos lo hacen? ¡Por supuesto que no! Todos tienen sus propias razones. Pero en cualquier caso, los niños pagan por los errores de sus padres.
4. Problemas y enfermedades en los primeros años del niño
Aquí, las causas también son variadas: conmoción cerebral, traumatismo craneoencefálico, enfermedades infecciosas (rubéola, escarlatina, varicela, tos ferina, polio, sarampión) y neuroinfecciones (encefalitis, herpes zóster, meningitis, botulismo, neurosífilis).
Por supuesto, identificar la causa de la dislexia en un niño no solucionará la situación, pero al menos dejarás de torturarte con la pregunta "¿Por qué?". Ahora pasemos a la práctica.
Tipos de dislexia en niños de primaria y ejercicios correctivos
La dislexia se presenta en diferentes formas. Por lo tanto, revisaremos cada forma por separado y proporcionaremos recomendaciones específicas.
1. DISLEXIA ÓPTICA
Ocurre debido a la alteración en la formación de la percepción espacial-visual de formas, tamaño y color de los objetos. Un niño con dislexia óptica no puede dibujar una letra a partir de un modelo o de memoria, no la reconoce y no puede completar los elementos faltantes cuando es necesario. A estos niños les resulta muy difícil aprender a leer y escribir, por lo que se necesita un enfoque especial en la enseñanza.
Ejercicios correctivos
- Reconocer la letra
Aquí trabajamos en la percepción espacial-visual y la imaginación.
Pide al niño que se siente de espaldas a ti y usa tu dedo para dibujar una letra en su espalda. Repite el dibujo hasta que adivine la letra.
Este ejercicio ayuda a desarrollar la imaginación a través de las sensaciones. Cuando dibujas letras en la espalda del niño, se forman imágenes en el cerebro que asocia con una letra específica, recordándola mejor.
- Transformadores de letras
Toma algunos fósforos y organízalos en varias letras. No hagas demasiadas a la vez, 3–4 serán suficientes. Pide al niño que mire con atención y trate de recordar las formas y la disposición de los fósforos en las letras. Luego pídele que cierre los ojos, y tú retira un fósforo de una de las letras.
La tarea del niño es encontrar la letra rota y completar el elemento faltante.
Este ejercicio entrena la memoria y mejora el reconocimiento de letras.
2. DISLEXIA FONÉMICA
Un niño con dislexia fonémica lee las palabras letra por letra, confunde los sonidos y cambia el orden de las letras y sílabas en las palabras. Sí, este es exactamente el caso en el que la lectura no solo es la actividad más inútil para el niño, sino también una tortura insoportable.
Ejercicios correctivos
- Tachar las letras
Este ejercicio es adecuado para niños que ya conocen el alfabeto.
Entonces, toma una revista o libro viejo e innecesario y pide al niño que tache todas las letras "T" en un párrafo en 5–10 minutos. La próxima vez, pídele que tache todas las letras "T" en toda la página. Luego, gradualmente, pídele que tache no una, sino dos letras en un párrafo, y a medida que aumente la velocidad del niño, agrega más letras.
Este ejercicio ayudará al niño a concentrarse mejor en las letras y cometer menos errores al leer.
- Contar los sonidos
Aquí es simple: lee una palabra al niño y pídele que cuente los sonidos en cada palabra.
Este ejercicio ayudará al niño a aprender a identificar los sonidos por oído y no confundirlos en las palabras.
3. DISLEXIA MNÉSICA
O, en términos simples, dislexia semántica, que se manifiesta como dificultad para aprender todas las letras e incapacidad para distinguirlas. El niño tiene alterada la memoria del habla y no puede asociar los sonidos con la imagen visual de una letra.
Para corregir este tipo de dislexia, se necesitan ejercicios que desarrollen la simetría interhemisférica, la memoria auditivo-verbal y visual.
Ejercicios correctivos
- Encontrar la sílaba extra
Toma tarjetas o cubos con sílabas que contengan la misma letra, por ejemplo, "I". Para que el niño tenga varias sílabas frente a él: "PI", "MI", "ZI", "VI". Y una de las tarjetas debe tener una vocal diferente, por ejemplo, "BA".
Luego pide al niño que encuentre la sílaba extra y explique por qué es extra.
- Agregar la sílaba correcta
Entonces, tú y el niño tienen las mismas tarjetas con sílabas frente a ustedes. Ahora piensa en una palabra que termine con una de estas sílabas y léela sin decir la última sílaba. El niño debe encontrar la sílaba correcta entre las tarjetas y agregarla a la palabra.
Estos ejercicios ayudan a entrenar la memoria visual y auditivo-verbal.
4. DISLEXIA AGRAMATICAL
Un niño con dislexia agramatical tiene un trastorno del habla claramente expresado. Esto se manifiesta en el uso incorrecto del número, género y casos: "él fue", "estaba en casa de la abuela", "ellos dice", etc.
Ejercicios correctivos
- Decir la palabra faltante
La idea aquí es que leas cuentos de hadas o poemas familiares al niño y omitas palabras intencionalmente.
El niño debe intentar decir las palabras faltantes correctamente. El ejercicio trabaja en la memorización automática de casos, declinaciones y número.
5. DISLEXIA SEMÁNTICA
O en palabras simples: mirar el libro y no ver nada. Esta es la forma de dislexia en la que el niño lee perfectamente normal pero no comprende el significado de lo que lee. Es decir, su lectura mecánica no se convierte en lectura comprensiva.
Ejercicios correctivos
- Explicar el significado
Toma cualquier libro infantil y pide al niño que lea cualquier oración con atención. Luego pregúntale qué entendió. Si no entendió nada, léela tú mismo nuevamente y vuelve a preguntar, explicando al mismo tiempo los puntos poco claros.
Para el análisis, es mejor elegir oraciones más complejas para que el niño pueda imaginarse una imagen más detallada.
- Leer textos anagramas
Los textos anagramas son textos en los que solo la primera y última letra de las palabras son correctas, y el resto están mezcladas.
Según investigaciones de científicos de una universidad inglesa, leemos no por letras sino por palabras completas. Lo principal es que la primera y última letra en las palabras estén en su lugar.
Estos textos se pueden encontrar en internet e imprimir para las lecciones.
Como ha demostrado la práctica, estos ejercicios simples pueden ayudar a un niño a pasar de la lectura mecánica a la comprensiva en 2–3 semanas.
Consejos generales para padres de niños con dislexia
Lo más importante, queridos padres, sean pacientes y traten a su hijo con comprensión. No regañen, no reprochen ni lo presionen. Deben sentir que están de su lado.
Acepten la situación como un hecho y comiencen a actuar. Además de las lecciones independientes en casa, asegúrense de llevar a su hijo a un psicólogo, psicoterapeuta y logopeda. Los médicos realizarán pruebas especiales y determinarán la forma y gravedad de la dislexia.
¡Paciencia y éxito para ustedes!
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