Para que el año escolar transcurra sin problemas y sin estrés, debes enseñar a tu hijo a gestionar su tiempo correctamente. Hemos preparado consejos sencillos y un plan paso a paso para ti, gracias al cual tu hijo dominará rápidamente y con facilidad la gestión del tiempo.
El inicio del año escolar es un momento desafiante. Durante las vacaciones, los niños se relajan y luego les cuesta volver a la rutina de trabajo. En este artículo, aprenderás cómo, utilizando la gestión del tiempo, garantizar que tu hijo tenga un alto rendimiento académico, un buen estado de ánimo, un sueño normal y un excelente bienestar.
La tarea de la gestión del tiempo para los escolares es eliminar lo innecesario y centrarse en lo esencial.
¿Por dónde empezar?
Antes de pasar a la gestión del tiempo, debes preparar a tu hijo. Y aquí, la actitud psicológica y la presencia de hábitos útiles son muy importantes. Lee aquí sobre cómo formar hábitos útiles en los niños de manera fácil y sencilla.
Empieza a hablar sobre el tiempo
Habla sobre lo rápido que vuela y lo importante que es utilizarlo correctamente. Trata de asegurarte de que tu hijo entienda lo que quieres transmitir: "Si haces tus tareas en 1.5 horas, aún tendrás tiempo para salir a caminar con amigos o hacer tus propias cosas".
Habla sobre el pasado
A veces los niños confunden la secuencia de los eventos y, por eso, pierden la noción del tiempo. Por la noche, pregunta a tu hijo cómo le fue en el día. Por ejemplo: "¿Qué cosas interesantes pasaron en la escuela ayer? ¿Y hoy? ¿Hoy dieron más tareas que ayer?" etc.
Enséñales a ser ordenados
Prepararse para la escuela será más rápido si la habitación está ordenada. Enséñale a tu hijo a doblar su ropa y útiles escolares de manera ordenada, así cada mañana será fácil y sin estrés.
Usa ayudantes
La mejor manera de enseñar a un niño a sentir y percibir el tiempo es utilizando relojes y temporizadores. Por ejemplo, sugiere que tu hijo haga sus tareas con un temporizador: 15 minutos de estudio - 15 minutos de descanso, y así sucesivamente hasta que las tareas estén completamente terminadas.
Al principio, hacer las tareas puede extenderse por varias horas y el niño no tendrá tiempo libre. Pero pronto entenderá que es mejor manejarse sin descansos y comenzará a hacer las tareas más rápido.
Enséñales independencia y responsabilidad
Como ya escribimos en el artículo "Niños y dispositivos: cómo convertir la adicción en un beneficio", es necesario permitir que el niño lleve un seguimiento independiente del tiempo que pasa en entretenimiento. Al fomentar la responsabilidad, ayudamos a los niños a aprender a establecer prioridades y a usar el tiempo de manera racional.
Encuentra y elimina los "asesinos" del tiempo
¡Este es el segundo paso después de la preparación!
Con mayor frecuencia, los niños no tienen tiempo para nada porque:
- no duermen lo suficiente y tardan mucho en activarse por la mañana;
- no encuentran nada y tardan mucho en prepararse;
- se distraen de sus lecciones y se quedan pegados a los dispositivos;
- no terminan las tareas y vuelven a la misma tarea varias veces.
Observa y determina a dónde se va el tiempo de tu hijo
Si, por ejemplo, el desorden es el culpable, di que si ordenan, recibirán una recompensa. Usa la motivación y el estímulo.
La siguiente recomendación es sobre la motivación.
Motiva
Para un niño, el proceso de gestión del tiempo debe ser divertido. Si es un planificador de tareas, debe ser brillante, colorido y con pegatinas.
Si se trata de aprender y no sabes cómo interesar a tu hijo en una materia en particular, piensa en presentar el material de una manera interesante. Por ejemplo, mira un video educativo en YouTube, juega un juego o visita un museo experimental.
Entonces el niño tendrá una actitud positiva hacia la nueva materia desde el principio y no le tendrá miedo en la escuela.
Determina el tiempo productivo de tu hijo
Aquí es simple. ¿Quieres que tu hijo maneje sus lecciones más rápido? Determina su tiempo productivo. Está claro que a los noctámbulos les cuesta más hacer las tareas por la mañana, y a los madrugadores por las tardes. Al enfocarte en los biorritmos de tu hijo, duplicarás su productividad. Y eso significa que manejarán las tareas más rápido.
10 consejos sobre cómo enseñar a tu hijo a planificar
Mientras tu hijo aún no pueda organizar su tiempo por sí mismo, construye planes junto con él.
1. Haz un plan de tareas para la semana
Esto debe incluir todas las actividades y tareas del niño después de la escuela: hacer tareas, clubes, recreación activa, salidas de compras en familia, etc.
2. Clasifica las tareas por tipo y destaca las principales
Por ejemplo, tareas escolares, clubes, ayudar en casa, etc. Anota qué debe hacer el niño primero y qué puede esperar.
3. Divide las tareas complejas en etapas
Por ejemplo, el niño necesita ordenar su habitación. La gran cantidad de trabajo puede asustarlo. Haz una lista de lo que específicamente necesita hacerse y sugiere que tache cada acción: regar las flores, quitar el polvo, doblar la ropa, cuadernos y libros, etc.
4. Estima cuánto tiempo dedica el niño a cada tarea
De esta manera, entenderás cómo distribuir mejor las tareas a lo largo del día para que no se cansen.
5. Deja tiempo de sobra
Con los niños, las cosas a menudo no salen según lo planeado, así que agrega 10–20 minutos de tiempo extra a cada tarea.
6. Planifica el día de mañana por la noche
Cada noche, haz un plan para el día con tu hijo. Ayúdalo a preparar la ropa para mañana, empacar su mochila escolar, recuérdale sobre los clubes, etc.
7. Enséñale a tu hijo a visualizar las tareas
Para esto, puedes usar un tablero kanban. ¿Has oído hablar de él? Kanban es una expresión japonesa que tiene varios significados. Uno de ellos es una manera de visualizar tareas para completarlas a tiempo.
Para la base, puedes usar cartulina, madera contrachapada, corcho o pizarra magnética. Cuélgalo en la pared y divídelo en columnas: "por hacer", "en progreso", "completado".
Luego, en notas adhesivas separadas, distribuye todas las tareas que el niño necesita hacer: escribe cada tarea por separado.
Las notas adhesivas brillantes interesan más al niño que una simple entrada en un diario. Gracias a este método, rápidamente se volverán más organizados, aprenderán a planificar y lo harán ellos mismos con gusto.
8. Recompensa por las tareas completadas a tiempo
Cualquier cosa puede servir como recompensa, incluso un simple elogio. Lo principal es que reconozcas los esfuerzos del niño.
9. Planifica los fines de semana
Explica a tu hijo que es necesario planificar no solo la semana laboral, sino también los fines de semana. Después de todo, es mucho mejor organizar el descanso para que quepan la mayor cantidad de actividades placenteras posibles en un día.
Empieza a usar nuestros consejos lo antes posible. Cuanto antes tu hijo comience a gestionar su tiempo sabiamente, mejor estudiará y crecerá seguro y con propósito.
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