¿Qué son? Los rasgos de personalidad de un niño son sus características individuales constantes que determinan su comportamiento, sus reacciones emocionales y sus formas de interactuar con el mundo que le rodea. Todos los niños son diferentes: uno es siempre tranquilo, otro manipula activamente a sus padres, un tercero es obediente y un cuarto no puede controlar su energía o su imaginación.
¿Qué hay que tener en cuenta? Estos rasgos se manifiestan a una edad temprana y dependen de la herencia, el entorno y la educación. Es importante que los padres comprendan y respeten a sus hijos. Esto creará condiciones favorables para su crecimiento personal, desarrollando sus puntos fuertes y compensando sus puntos débiles.
La importancia de comprender los rasgos de personalidad de un niño
Las características de la personalidad de un niño y de un adulto son manifestaciones de la individualidad en las reacciones y acciones. Algunos rasgos de la personalidad son inherentes a nosotros desde el principio, mientras que otros se forman bajo la influencia del entorno externo. Desde los primeros días de vida, un recién nacido aprende a reaccionar a todo lo que sucede a su alrededor.
Las características de la formación del carácter de un niño dependen de su entorno inmediato. Como dice el proverbio árabe, se puede juzgar las raíces por las ramas. En un ambiente de conflicto y palabrotas, un niño crece siendo pendenciero y agresivo. Para garantizar que los rasgos de carácter de un niño no interfieran en su socialización, rodéelo de un ambiente de amor y comprensión.
Al dar demasiada importancia a la herencia, los educadores justifican sus deficiencias pedagógicas. La educación consiste en estudiar el temperamento y las predisposiciones del niño e inculcarle patrones de comportamiento que le permitan adaptarse, comunicarse y alcanzar sus objetivos.
Es un error que los padres ignoren las características individuales de la personalidad de su hijo y apliquen técnicas de crianza universales/tradicionales.
El carácter y el temperamento del niño requieren un estudio cuidadoso para poder cooperar con él y lograr resultados.
Identificar los rasgos de carácter de un niño
¿A qué hay que prestar atención al estudiar el carácter y el comportamiento de un niño? Los siguientes aspectos son importantes:
- Comunicación. Observe cómo se comporta el niño en un grupo, cómo de activo es en los juegos en grupo. ¿Quizás se siente más cómodo solo, en silencio?
- Aprendizaje, clases. ¿Puede el niño cambiar rápidamente su atención? ¿Tiene suficiente paciencia para completar una tarea? ¿Le gusta estar entre la multitud o prefiere sentarse en un rincón haciendo rompecabezas y dibujando?
- Emociones. ¿Con qué intensidad expresa el niño sus sentimientos? ¿Con qué frecuencia alternan las lágrimas y las risas?
Clasificación de las personalidades infantiles
Anteriormente, la psicología educativa se basaba en los tipos de personalidad: sanguíneo (alegre, sociable), colérico (agudo, desequilibrado), melancólico (sensible, reflexivo) y flemático (lento, pensativo). La ciencia moderna reconoce ocho tipos de personalidad.
Hipertímico
Un niño impulsivo y entusiasta, lleno de ideas y deseos, que se lleva bien con la gente. El inconveniente es la inconsistencia y la inquietud. Educación: enseñar disciplina sin reprimir la iniciativa.
Introvertido
Un niño reflexivo que no se aburre cuando está solo. Ventajas: pensamiento desarrollado e imaginación creativa. Desventajas: egocentrismo, incapacidad para acercarse a los demás. Educación: motivarlo a comunicarse, inculcarle empatía.
Tenso
Un niño meticuloso y responsable. Ventajas: fuerza de voluntad, organización, seriedad. Desventajas: exigente, intolerante, irritable. Educación: inculcarle respeto por los demás y autocontrol.
Astenico
Tipo ansioso, propenso al estrés, sensible, de naturaleza tímida. Ventajas: sinceridad, capacidad de amar. Desventajas: falta de confianza en sí mismo, búsqueda de apoyo. Crianza: fomentar los logros, motivar a actuar.
Demostrativo
Un niño consciente de sus puntos fuertes y que exige reconocimiento. Ventajas: carisma, mente flexible, talento para la comunicación. Desventajas: sed de liderazgo, tendencia a actuar de forma inapropiada. Crianza: mostrar que todo el mundo tiene talentos y puntos fuertes, enseñar con el buen ejemplo.
Dependiente del estado de ánimo (emocionalmente volátil)
Un niño excesivamente emocional y sensible que se sumerge en sus propias experiencias. Ventajas: lealtad, capacidad para dar cariño. Desventajas: cambios de humor, incapacidad para lidiar con el estrés. Crianza: apoyo emocional, aumentar la resistencia al estrés.
Inestable
Un hedonista frívolo que percibe la vida como una fuente de placer. Carece por completo de disciplina. Ventajas: sentido del humor, optimismo. Desventajas: irresponsabilidad incluso en asuntos importantes. Crianza: mostrar ejemplos de las consecuencias negativas de tal actitud, inculcar la necesidad de la fuerza de voluntad.
Conformista
Un niño que intenta ser «como todos los demás», encajar para no destacar (una forma de protegerse de los problemas). Ventajas: no conflictivo, obediente. Desventajas: falta de posición propia, supresión de su individualidad. Crianza: ayudarle a superar su miedo a tener su propia opinión, fomentar el desarrollo de sus talentos, motivarle a alcanzar sus metas personales.
Los rasgos de personalidad de los niños en edad preescolar no siguen estrictamente esta clasificación. Por regla general, una personalidad combina los rasgos de varios psicotipos.
Características de los tipos de personalidad de los niños
Los especialistas tratan de utilizar con precisión las características del desarrollo del carácter de un niño para que se correspondan lo más posible con los rasgos de carácter y el temperamento personales del niño.
Tipo: activo
Niños extremadamente activos y curiosos que, como se suele decir, hay que vigilar de cerca. Exploran incansablemente el mundo que les es nuevo, a menudo poniendo en riesgo su vida y su salud. Reaccionan violentamente ante las prohibiciones y tardan mucho tiempo en calmarse.
Los esfuerzos educativos deben dirigirse hacia actividades significativas y elogiarlos por sus éxitos.
Es necesario estimular su pensamiento, su enfoque racional y su deseo de ser útiles. Enseñe a su hijo a evaluar los riesgos y a pedir permiso. La actividad es un don que les permitirá lograr mucho en la vida si saben cómo canalizar su energía en la dirección correcta.
Tipo: comunicativo
Un tipo de carácter similar al tipo activo. Este tipo de niño está lleno de energía y constantemente busca formas de utilizarla. Su elemento son las acciones y los hechos; los sentimientos son mucho menos importantes. Carecen de vanidad y ambición, y el arribismo les es ajeno. Su principal placer y sentido de la vida reside en aprender constantemente cosas nuevas, incluso sobre las personas.
Desventajas de este tipo: muchos planes, poca paciencia y perseverancia para llevarlos a cabo. Estos niños se sienten limitados por la disciplina y los horarios. Para lograr el equilibrio, los padres deben inculcarles el hábito de llevar a cabo los proyectos hasta su finalización. Para aumentar la perseverancia, hay que hacer pausas durante las clases y cambiar a cosas interesantes durante un breve periodo de tiempo.
Tipo: sensible
La timidez, un sistema nervioso delicado, una reactividad elevada, los miedos y la inseguridad contribuyen a una baja autoestima, fobias y miedo a cometer errores. Las críticas exacerban su inseguridad.
El más mínimo error se percibe como una catástrofe. A estos niños les cuesta hacer amigos: temen el ridículo y la condena. Les resulta difícil sentirse completamente felices y despreocupados, como suele ocurrir en la infancia.
Estos niños sienten una bondad genuina. Por lo tanto, trátelos con verdadera comprensión. El castigo, el ridículo y los gritos son inaceptables. Haga todo lo posible para apoyar su autoestima y optimismo, y elógielos de manera justa. Dé ejemplos de cuando otros cometen errores y aprenda lecciones útiles de ellos.
Tipo: receptivo
Estos son los niños más tranquilos, que no causan problemas a sus padres y son adorados por los educadores y profesores. Cumplen de buen grado todos los requisitos y peticiones, se adhieren a la rutina diaria, se lavan las manos, no ensucian la ropa y mantienen sus pertenencias en orden. Les gusta complacer a sus padres y se preocupan por su buen humor.
La gran desventaja de un carácter tan maravilloso y tranquilo es la falta total de iniciativa e independencia. Sin una orientación clara, se pierden y son incapaces de encontrar una salida a una situación difícil.
Los esfuerzos de los padres deben dirigirse a enseñarles a tomar decisiones y mostrar confianza. Enseñe a los niños a elegir cosas, regalos y actividades de ocio. Asigne pequeñas tareas que requieran pensar con rapidez.
Cambiar los rasgos de personalidad de un niño
Después de conocer las características de la personalidad de los niños relacionadas con la edad, algunas personas pueden pensar que hay tipos «buenos» y tipos «malos», inconvenientes e indeseables. Hay padres cuyo objetivo es eliminar aquellos rasgos emocionales de la personalidad de su hijo que consideran problemáticos.
Digamos desde ya que esto es imposible. Los rasgos del carácter de un niño que queremos «borrar» son una combinación de su psicotipo natural y todo el proceso de desarrollo. Si interferimos directamente en la estructura de la personalidad de un niño (aunque sea con buenas intenciones), podemos obtener un resultado completamente impredecible y desafortunado.
En lugar de socavar los cimientos de la personalidad del niño con castigos, críticas y un control estricto, es necesario identificar y aceptar las características del desarrollo y la personalidad del niño y utilizar la psicología educativa para convertirlas en ventajas.
Si algunos de los rasgos de carácter de su hijo necesitan claramente una corrección, consulte a un psicólogo para desarrollar un plan de trabajo competente, minucioso y con un objetivo claro. La complejidad y sutileza de la intervención requieren no solo mucha paciencia y amor, sino también tiempo, ya que los cambios se producen gradualmente.
Cada niño o estudiante requiere un enfoque individual y métodos que tengan en cuenta todas las circunstancias que han moldeado sus rasgos de carácter negativos. Lo principal es recordar que esto se hace por el bien del niño, no por la comodidad de los padres.
Preguntas frecuentes sobre las características de la personalidad de un niño
En el proceso de educación es muy importante no etiquetar a los niños por determinados rasgos de carácter. Todos tenemos estos rasgos: somos psicotipos mixtos. Los adultos son capaces de hacer frente a sus defectos si son conscientes de ellos.
¿Cuál es la diferencia entre los conceptos de «carácter» y «temperamento»?
El carácter de un niño es el resultado de su interacción con el entorno externo, las personas y las circunstancias. Se forma a través de la comunicación, la educación y la socialización. El temperamento es la base natural del carácter con la que nacemos. Determina nuestra actividad, emotividad y reacciones.
¿Cómo influye el entorno en el carácter y el comportamiento de un niño?
El entorno desempeña un papel importante en la formación del carácter. Un entorno cultural positivo revela el potencial y las fortalezas del niño y le enseña un comportamiento adecuado. Un entorno desfavorable rompe la personalidad del niño y obstaculiza su desarrollo y su visión saludable de la vida.
¿Cuáles son las consecuencias negativas para la psique si no se tienen en cuenta los rasgos de carácter de un niño?
Criar a un niño según un modelo predeterminado conduce a la supresión de sus habilidades naturales, obstaculiza su desarrollo y su potencial creativo. El resultado es una depresión crónica, una baja autoestima y una incapacidad para integrarse en la sociedad.
¿Cuándo se debe buscar la ayuda de un psicólogo para los problemas de carácter de un niño?
Cuando el niño y los padres experimentan un malestar evidente, cuando los profesores y educadores se quejan del niño, cuando el niño no tiene amigos, es incontrolable y nada le hace feliz.
Se debe vigilar de cerca a los niños y explorar sus problemas, que muchos padres consideran insignificantes. Ante los primeros signos de angustia, comience a trabajar para equilibrar lo «malo» y lo «bueno» de la personalidad de su hijo.
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