Llega un momento en la vida de cada niño cuando el mundo alrededor de ellos está cambiando rápidamente. El yo abre nuevos horizontes increíbles. Este período, conocido como la crisis de tres años, se convierte en un hito importante en el camino del niño hacia la independencia y la comprensión del mundo que le rodea, y para los padres, un reto serio. En este artículo, miramos qué es una crisis de tres años, qué síntomas se asocian con ella, y cómo los padres pueden ayudar a su hijo a navegar exitosamente a través de una etapa importante.
¿Qué es una crisis de tres años?
También se conoce como los Terribles Dos Años o los Scary Dos Años. La mayoría de las veces ocurre en los años segundo y tercero de la vida de un niño, pero puede comenzar antes o durar más tiempo. En este momento, el niño muestra una obstinación inesperada, trata de hacer todo por su cuenta, niega las cosas que ama y construye límites personales.
Signos y síntomas
"Estoy solo".
Durante la crisis de tres años, los niños comienzan a querer hacer todo por sí mismos - se niegan la ayuda de los adultos y muestran su terquedad. Su hijo puede sorprenderle con la frase, “No voy a comer esto”. No tengo sueño. Cruzaré la carretera yo mismo.
Inconsistencia
Los niños de tres años pueden empezar a negar casi todo, incluso lo que les gustaba antes. ¿Un niño vio un dibujo de tractor azul cada mañana? Ahora, a la vista de su querido personaje, puede fruncer el ceño y apagar la televisión. Así que los niños quieren enfatizar su independencia y comprobar los límites.
Baja concentración de atención
El tema del interés cambia rápidamente. El niño jugó con cubos durante 5 minutos y ahora llega para la coloración - sin terminar el dibujo, se gira en la tableta.
Curiosidad
Prepárate para mil preguntas “por qué”. Durante este período, los niños están inmersos activamente en el estudio del mundo, interesados en el significado de objetos y nuevas palabras.
Imitación
El niño comienza a imitarte, otros niños, animales e incluso objetos. Puede reproducir al médico o al vendedor, repetir los sonidos de un coche en movimiento, o utilizar las palabras de marca de un padre.
Cambios de humor
Hace un minuto, hubo una risa sin restricciones, pero ahora hay un grito sin ninguna razón. Los cambios emocionales son un síntoma común de la crisis de tres años.
Dificultad para cambiar la atención
Los niños necesitan más tiempo para cambiar de una actividad a otra. Por ejemplo, en el patio de recreo, podrías oír, "No quiero ir a casa, vamos a quedarnos".
Selectividad en los alimentos
Un niño de tres años puede ser más estricto en la elección de comida, rechazar platos ya familiares. La avena tradicional para el desayuno, puede requerir reemplazar con yogur y cereal con leche.
Imaginación brillante
Una rica imaginación es un síntoma característico de la crisis de tres años. Pero es importante recordar que casi todos los niños lo tienen durante el desarrollo.
Causas de la crisis de tres años
Durante este período, los aspectos cognitivos, emocionales y físicos se desarrollan rápidamente. Hay un pensamiento y una lógica más complejos. Los niños comienzan a entender sus emociones y las de otros. El niño es consciente de su propio yo y se esfuerza por la independencia.
El medio ambiente, el aprendizaje y la socialización con otros niños también tienen un impacto importante en la manifestación e intensidad de la crisis.
Cómo ayudar a su hijo y a usted mismo durante una crisis
Paciencia y comprensión
Estarás lleno de emociones fuertes a lo largo de todo. Aceptarlos como parte del desarrollo normal y permitir que su hijo exprese sus sentimientos.
Derecho a elegir
Intenta tomar decisiones. Esto ayudará a un niño de tres años a sentirse más independiente y en control. Por ejemplo, usted podría decir, “Usted puede decidir en qué habitación vamos a jugar hoy. ”
Medio ambiente seguro
Objetivo crear un horario estable y rituales, como leer libros antes de acostarse. Predecibilidad te hace sentir más confiado y saber qué esperar. Crear un “shelter” donde el niño puede retirarse para “resentirlo. ”
Fomente comportamiento positivo
Palabras cálidas y reconocimiento pueden ser un poderoso motivador. Observe incluso pequeños éxitos y esfuerzos. ¿Es la primera vez que un niño se ha vestido e hizo una cama? ¡Maravilloso! Alabado sea. Su atención apoyará su confianza.
Sírvete.
No te olvides de ti mismo. Discuta tus sentimientos y experiencias con amigos cercanos, familia o pareja si sientes que no estás haciendo frente. Recuerda que nadie es perfecto. Permite cometer errores y aprender de ellos.
Juega.
Los juegos son extremadamente importantes durante este período: ayudan a hacer frente al estrés y la ansiedad, fortalecen el vínculo con los padres. ¿Qué jugar con el bebé? Vamos.
Juegos
Una caja sorpresa.
Reúne una pequeña caja con varios elementos ( juguetes, muñecas, etc.). Describir cada artículo antes de sacarlo. Anime a su hijo a hablar de cada artículo en la caja, inventar historias o jugar con él.
Creando tu libro
Pídale a su hijo que cree su propio libro. Ayuda a dibujar o cortar imágenes, y luego juntos surgen una historia fascinante. Puedes escribir una historia y hacer un libro “real”.
Tienda
Coloque juguetes o artículos en la habitación y pida a su hijo que juegue al vendedor. Puede tomar órdenes de usted o juguetes, poner bienes en estantes y servir a los "compores". El juego desarrolla habilidades sociales y pensamiento matemático.
Adivina la emoción.
Prepare tarjetas con imágenes de diferentes emociones (joy, tristeza, ira, etc.). Pida a su hijo que adivine la emoción en la tarjeta y repita la expresión facial.
Búsqueda de tesoros
Ocultar objetos pequeños en la habitación. Deja pequeñas pistas o dibuja un mapa. Pídale a su hijo que encuentre tesoros ocultos.
Teatro de sombras
Coloque la lámpara o la lámpara para que ilumine la pared. Con tus manos o objetos, crea diferentes figuras y siluetas, cuenta historias y cuentos fascinantes usando sombras.
El juego es la mejor manera de educar y educar a los niños preescolares. Gracias al enfoque lúdico, el niño desarrolla activamente, aprende el mundo que le rodea y adquiere habilidades de comunicación.
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