Un niño caprichoso: consejos para los padres
¿De qué estamos hablando? Un niño caprichoso grita, llora y da patadas, no porque quiera molestar, sino porque no encuentra otra forma de expresar lo que siente. A veces, las rabietas son una forma de manipulación, un intento de conseguir lo que quieren. Pero puede haber razones más convincentes.